la imposibilidad de decidir, la imposibilidad de tomar un camino, que en últimas no creo que sea yo el que la tome, tal vez sean las circunstancias, el eterno caos de los ires y venires de momentos.
Naufragios
Como cuando llega el barco, y un pequeño se resbala mientras intenta abordar, el agua salpica las barandas y todos afanados corremos a sumergirnos en mitad del agua fría y oscura, todos tiritamos, los colores rojizos de sus mejillas y las pestañas mojadas vibran con el mismo ritmo de los labios. todos nos hundimos lentamente, la voz opacada por las olas, los zapatos cada vez mas pesados, los brazos cada vez mas cansados de no poder llegar a la orilla, la sensación de devolverse con las olas…
todos naufragamos, cada día, cada instante, en cada momento, en cada respiración… el cielo a través del mar es solo otro cielo… azul… azul profundo.
RAINDROPS KEEP FALLING ON MY HEAD
Una vez más dejo que mi estéreo decida mi estado del ánimo, esta en aleatorio, pero siendo las 6 de la tarde, y lloviendo aparece casi de la nada y sin haberlo esperado este hombre B.J. Thomas, subo el volumen y observo llover…
llueve y mientras tanto mis penas se van por la alcantarilla
pasan los instantes
pasan los instantes con sabor a galletas ritz, pasan mientras llueve afuera y se escuchan las goteras del patio, pasan mientras vos vienes y vas…
pasan sin besos, algunos añorados, otros apenas deseados…
inicio
el inicio que comienza en tus labios, la mitad de camino en tu dorso, el final en un estallido de sensaciones…
de cerca…
como diría Caetano »visto de cerca nadie es normal»
tal vez sea eso lo que me gusta de tus sonrisas
lo poco normal que eres, lo poco similar al todo que todos se creen,
no te bastan con 3 hielos a la Cola, deben ser generalmente 4 o 5,
temes a los ruidos de las tormentas y te encierras en las cobijas
la mirada extraña que pones cuando alguien intenta en vano hacerte cosquillas
el sonido de tus dedos sobre el teclado
las muecas de asco por uno que otro evento que esta fuera de la paleta de tus colores
siempre dejar tu vaso sobre ese pequeño espacio
las papas de limón en tu closet
lo hermosa que te ves soñando…
esos días
últimamente son días de esos días, de no hallarme, de no tener ganas de buscarme, de no sentirme cómodo en la oficina ni el taxi, de estar cerca y a la vez distraído. Tal vez sea que la temporada de despedidas me vino temprano, que los adioses hasta ahora los asimilo como tales. Veo mi teléfono y he comenzado a borrar tantos números que extraño el solo hecho de marcarlos, llamar para contar pendejadas, para preguntar /qué hacemos mañana?.
Son días de nostalgias con sabor a aeropuerto, con olor de cabina telefónica extranjera. La distancia ahora parece un lugar, la extrañeza de un amigo que me contaba en su lenguaje los últimos artículos, las palabras de una amiga que me decían a qué le sabia la playa.
por ahora me tocará ponerme a pensar en preguntas esenciales
cuántas veces rueda la rueda de una bicicleta antes de pincharse?
cuántas veces sacas la lengua y la posas sobre el helado antes que se acabe?
cuántos suspiros has hecho antes de un beso?
quá cosas has dejado caer cuando te enamoras?
cuántas veces te has cortado los dedos con papel?
si tu sonrisa fuese un sabor de helado cual sería?
y finalmente, cuando extrañas, qué extrañas?
caras
parecería que hubieses ingerido medio limón, tus labios suben y tu rostro se contrae. Casi tan cercano a eso son las escenas de las películas que no te gustan, yo me distraigo de la pantalla solo para observarte brevemente…
Hoy me cambiaste de nombre y me llamaste como generalmente lo hacen las personas que solo han visto mi documento de identificación, hoy me llamaste por ese nombre que aparece solo en los papeles, tarjetas y recibos de pago; hoy me llamaste como lo hace la chica del check-in en el aeropuerto… a lo cual mis labios bailaron sonriendo, pero mis ojos no encontraron tus ojos…
Amores pasados
Algunos intentan sepultarlos bajo montones de palabras, hablan una y otra vez hasta que el nombre del otro comienza a perder sentido, solo les basta contar una y otra vez.
otros intentan olvidarlos, intentan esconderlos debajo de las cobijas, de la cama, del sofa, y no se dan cuenta que generalmente los esconden debajo de la piel, donde curiosamente se notan más.
otros convierten eso que fue en furia, venganza…
y unos pocos… solo unos pocos toman esos amores, se los llevan adentro, los sueltan al mar y sonríen.