comienza el día, con sabor a viejos helados, despierto a mi pc que es como mi gato virtual, me sorprende con toda la música nueva, pequeños sabores en la lengua cuando suena Sigur Ros, Jónsi, National…
Hoy la música no lleva tu nombre, ni se acercan recuerdos lejanos… hoy la música solo me lleva a mi………
esas cuestiones…
si bien es cierto que usted no me conoce, también es cierto que yo no la conozco, apenas la intuyo, imagino y presiento… y generalmente le escribo; sin ningún tipo de explicación o de causa eficiente o de una excusa lo suficientemente buena como para convencer a otros. A veces le escribo en mitad de la mesa de centro cuando se me derrama el azúcar, otrora cuando tengo el vidrio empañado en la bañera. Claro, dado mi desconocimiento sobre usted, me limito a imaginarla torpemente, como un dibujo infantil hecho con los dedos o crayones.
Gotas de lluvia
y como una gota, caigo,
mis emociones se estrellan contra el pavimento
comienza mi dispersión en fragmentos;
partes de ese todo que un día fue un débil nosotros
débil porque apenas sobrevivió a la noche.
Llueve y tus sonrisas hoy no me pertenecen
fueron pequeños enseres efímeros en mi cartuchera…
como una gota caigo… desde tus ojos que hoy me dicen adiós.
últimamente
últimamente me enamoro de usted,
de a pocos, de a sorbos… pero principalmente de a suspiros en mitad del atardecer.
usted no lo sabe e igualmente no le pido nada a cambio,
usted, a punta de sonrisas se ha llevado mis soledades y
me ha despapelado las emociones;
he de confesar que en ocasiones envisto su mirada
porque de lo contrario me sería inevitable besarla,
mientras tanto, mientras pasan las horas de la madrugada
yo me relajo en mitad de un recuerdo sonriente
y la vuelvo a soñar…
té
te tomo entre mis manos
aroma de jazmín
en un pequeño jardín
a mis dedos abrazas,
con cada sorbo
te quedas entre los labios
en ese espacio que en silencio
lleva tu nombre…
cosas que suceden cuando sencillamente quiero tomar-te
viejas letras
Comentarios
Al final de la noche me quedan únicamente esas ganas de vivirte, de encontrarte a medianoche desprevenida con la sabana apenas cubriéndote el brazo, de escucharte los sueños subterráneos.
Sin embargo, todo se queda en ese mundo imaginado, etéreo, invisible, intangible, heme aquí esforzándome por imaginarme un beso tuyo, por adivinar en vano el sabor acaramelado de tus labios delgados…
me convierto en simplemente en un comentario de su vida…
Mañana….
el sol que entra desprevenido por los espacios entre las persianas, tocan las sabanas y se va desplazando por entre la cama… en un momento de silencio mi mundo se estrello entonces con ese otro mundo, ese sin nombre que sale cada mañana con ganas del no estar…
mi mundo de pequeños instantes paradisíacos a veces también es aplastado por ese otro en silencio…
y para no quedarme en ese silencio que sabe a hospitales y ambulancias con vino agrio, tomo la decisión de recordar una sonrisa…
de recordar que todo es un instante, un breve paréntesis en la nada y el todo.
Deprisa….
Deprisa como el correr de una hoja al viento, así caen tus besos sobre mis labios en la mañana. Vienes a comienzo de la tarde entre soledades aun no dichas ni contadas, te conviertes en partes del espacio, del silencio, de un estar de manecilla de reloj que apenas dura.
luego desapareces… deprisa
apenas perceptible
como el silencio a mitad de mediodía en una ciudad como Bogotá, dejas pasar eventos apenas perceptibles…
te sientas, miras de un lado hacia otro sin buscar un otro, tomas el espejo derecho, lo acomodas brevemente; luego el retrovisor, la música, las pequeñas ventilas del frente, un suspiro, el saco…
el sol cae, la ruedas besan la ciudad gris.