confesiones de un lugar donde usted no ha estado

confieso que a veces, en días como hoy, extraño encontrármela, saborear sus letras…

siento un poco que la distancia pesa, que mis brazos desean que pronto el tiempo llegue, que el reloj se detenga a punta de besos…

invitación

la invito a dormir en mi cartuchera al lado de una crayola, a agitar una gaseosa en el recreo, a morder el lápiz mientras escuchamos música; a perdernos entre una par de hojas, de tinta…

de fotos a blanco y negro

una vez me descubrí a mi mismo mientras miraba una de sus fotos.. estaba un poco petrificado, como si mi mirada estuviese casi ausente y al mismo tiempo lejos de ese lugar.

La miraba, miraba partes de su cuerpo y pensaba que quisiera convertirme por un momento en un pequeño explorador de su piel, recorrer inmensos caminos para poder llegar a su rodilla, entonces dejarme llevar por la suavidad de su textura y lanzarme hacia abajo hasta llegar a los dedos de sus pies. (=¡=)

En la noche

y en la noche se quede desnuda en una sabana de párrafos, de signos de admiración y entre los paréntesis de mis brazos, que me lea en otro idioma y me lo traduzca, que antes de dormir me cuento un sueño, uno de libélulas; que nos disolvamos… como puntos suspensivos…

un día cualquiera

en un día cualquiera, en una calle cualquiera, en un café cualquiera, tomando cualquier cosa, mirando a cualesquiera; quiero que usted me reconozca por mis letras, que deje su bolso de colores a un lado de la mesa, que se invente un nombre y me lo diga al oído, que pida un jugo de mora, que se quede mirándome mientras yo también la mira, que me escriba en mi mano…

que yo le escribiré en la suya..

ese día

a veces me divago a mi mismo para que en un día cualquiera sencillamente me conozca; a veces me dan ganas de salir corriendo, de tomarla por la mano aun cuando usted no me conozca y yo no la conozca. Invitarla a una malteada de chocolate, a jugar carros chocones y esperar que un poco del dulce de leche llegue a sus labios para besarla.

usted

es usted mengana, no le de vueltas al asunto, es usted.. le escribo a usted mengana… ultimamente le escribo a usted…

señora incrustada…

informe

Estimada mengana, siendo las 8 y 40 de la mañana y refiriendo que en el clima aun tengo el sabor del chocolate matutino, que para mis gustos el cielo aun esta nublado; le debo informar que hoy almorzare comida mexicana, que tengo un libro de cuentitos sobre la mesa, que al despertar me tropecé con un pensamiento sobre usted. Le informo que usted que se viene enredando en mis letras y en mis espacios.

la presente se expide a nombre de ningún solicitante.

sobre ella, inspiraciones y otros sobres tamaño carta

hoy una pequeña en el bus me miraba mientras yo le hacía muecas, hoy me deje tentar por una sonrisa de 80 años, soñé con un recuerdo que comenzaba a perderse en el tiempo, imagine un beso que nunca se ha dado…

¿quién es ella, sino otra forma de ser usted?

¿quién es ella?