arboles y palabras II

si mis palabras te diesen vueltas como en estos árboles
si el viento leyera mis letras como las oraciones tibetanas
si vos estuvieses…

arboles y palabras

dia previo

se preparan las hojas
el pegamento
la tinta
se busca un sitio

es cierto a veces nos encontramos en el mundo sin tener la mas remota idea sobre que poder hacer, a veces nos encontramos confundidos, dispersos, meditabundos
pero adentro
adentro
siempre hay algo que nos mueve
en mi caso
el sólo hecho de verte sonreir

arboles y palabras

algunas palabras nacen de una hoja en blanco
otras ven la luz del sol en los labios de un ser amado
pero algunas
una poquitas
se esconden detras de los árboles
buscando
meditando
siendo mundo
unas poquitas se quedan pegadas a los troncos de seres antiguos
esas pocas, me cuentan un poco de vos…

mas allá de mis palabras quiero darte mis sueños,
más allá de mis letras encontraras tambien algunos de mis silencios
más allá de mis sonrisas también a veces hay lagrimas
y más allá pero doblando la esquina por el más acá
a veces me ecnuentro y desencuentro con vos.

la realidad como principio, los sueños como el final

tal vez, solo tal vez no quiera ser recordado únicamente por los recuerdos ya vividos sino también por estas palabras

buenos dias, buenas tardes, y buenas noches mi pequeña niña
tal vez no nos veamos hoy, pero estaré en la frontera pensando en vos…

Cuestión de Suerte

Pero que se puede decir de la suerte que ya no este escrito, pues bueno, en realidad creo que debe existir una extraña relación entre suerte y destino, a la vez una extraña equivalencia o equilibrio entre estas dos.

Así pues, pensemos por un momento que vivimos una vida que nos pasa en diferido como un programa de televisión. Tal vez exista alguien en algún lugar de mundo y del tiempo que sepa cuál sea el final, pero desde nuestro punto de vista, esto que es diferido, sencillamente lo ignoramos y actuamos entonces como si estuviésemos viviendo en vivo y en directo. Todas las decisiones que tomamos, pueden que ya hayan sido tomadas, tal vez solo seamos esclavos de un destino, pero por suerte, de un destino que negamos conocer y del cual nos podemos sentir libres.

Por ejemplo, tener que ir por un nuevo trabajo a otro país, tal vez de cierta manera ya este decidido, mejor dicho, cuando apenas se nos presenta la oportunidad en realidad ya estábamos en ese país o tal vez no, lo importante entonces es que podemos llegar a pensar que tenemos las opciones.

La suerte entra en este instante porque es facial pensar que la mala suerte no toca, como si al cabo de un rato pudiésemos entonces atrapar tanta mala suerte que tuviésemos la suerte de tenerla todo el tiempo.