biografía

27…
y un día sencillamente te encontré…

telegramas II

envio carta con instrucciones, demora en embarcadero varios meses.
envio video, en espera de tus letras
esperanzas al viento, recogerlas a mano y darle besos
pronto mas letras, invierno…

telegramas para vos

invierno repentino. enviar cartas antes de año nuevo. amandote.

viaje hacia trópico de cancer, próxima estación, inevitable. te espero en la ciudad vieja.

barco retrasado, panama en tres días. aprendo salsa mientras llegas.

Porteria

una carta en la espera de que vayas a portería…

postre

conozco a un sujeto sin tiempo, conozco a un sujeto que olvido el ayer, que aunque me saludo hace media hora ya no vuelve a recordarme, lo conozco desde hace dos años y el me sigue conociendo desde hace solo 10 minutos, nunca se aprendió mi nombre ni lo que hago, a veces solo a veces me saluda con abrazos y sigue ignorando quien soy… y en un día cualquiera le hable de vos…
sé que al salir de la oficina volverá a olvidar todo lo que le dije de vos, sé que al salir preguntara qué es morado, qué es bonito, qué escribo… envidio un poco sus olvidos, pero me mejor me quedo a pensarte a invitarme un chocolate y servirme un postre…

medio día

y me fuí quedando con unos puntios supensivos y vos entre los espacios . . .

de repente

de repente llega un comentario de una pared que se habla con la otra pared de mi cuarto, hacen como si yo no existiera y comienzan a hablar de vos, las flores de coco susurran tu nombre y un lápiz morado sale disparado hacia la hamaca para recordar un vaivén… la silla sale huyendo cuando me voy a sentar, se pone al frente del compu y comienza a escribir, la detengo pero en esas el papel pergamino naranja me atrapa, me envuelve y me hace tomar un poco de tinta china café, se me van pegando las letras del teclado y asi me voy conviertiendo en punticos suspensivos… dejo de ser este cuerpo y me uno con las demas cosas para hablar de que un día estuviste por acá…
que hay un pincel que te extraña y que no lo miraste núnca, hay un vidrio pintado que quiere que lo beses, estan las crayoles y tizas esperando por abarzar a tus dedos…

cosas extrañas pasan en mi cuarto… recordarte para vivirte…

triste

cuando en vez de ser parte del aire me siento parte de nada…

noche

llegó la noche pero no quería perder el atardecer, llegó la noche y vi como el sol desprendía sus últimos pedacitos, me quede sentado desde mi oficina en el 8 piso y quise como el principito correr la silla para ver de nuevo el atardecer, una y otra vez, perderme, dejarme llevar, no quería que la noche llegara y me robara esa sonrisa escondida, no quería que la noche se me comiera las sombras; corrí entonces camino al sol y aún así perdí un poco de mi.
tropecé mientras corría y estando en el suelo me encontré con una esperanza cortaziana que se había caído de un cocotero y me dijo que no corriera mas que mañana volvía la tarde…

si pudiese cambiar mas cosas con mis palabras…