y de pronto

de pronto, si que yo me hubiera dado cuenta, usted comenzó un silencio ensordecedor en el apatartamento; hoy decidí salir almorzar sin mas que mi propia compañía. Descubrí que otros también lo hacían, que todos teníamos paraguas, que preferimos la mesitas que sólo tenían dos puestos… extrañamente espero que llegue, aunque sé que no vendrá…

así pasa el día, sintiéndome un poco lejos de usted y un poco lejos de mi….

porqué

me enamore de sus palabras y sus silencios, de los colores que se desvanecen en las fotos… de esas cosas que tienden a pasar desapercibidas…

conocerla

a veces me he preguntado, qué le diré cuando la conozca, cómo sonreiré, qué me pondré, a veces divago sobre un encuentro que no ha existido. En una de estas divagaciones imagino que usted llega a mi mesa, se sienta al frente, no dice nada, saca de su bolso de colores un ipod y busca una canción, me da uno de los audífonos, me lo pongo, sonrío, nos besamos, usted sonríe y pide un helado…

La noche que sabe a fresa recién cortada, a espacio noctambulo a punto de descalabrarse por entre un par de párrafos, usted en la lejanía, y al tiempo en lo cerca de sus letras.. usted allá… y acá..

días

en días como hoy siento una terrible extrañeza por vos, esperarte por horas y que mientras hacía eso me quedaba divagando sobre la letras; extraño el aroma de tu piel bajo las sabanas azules, extraño las caricias de tu cabello sobre mi rostro…

extrañezas de vos…

en resumenes

eso de mis personalidades a veces tiende a cansarme,

una de ellas se enamora del pasado y sucumbe una y otra vez a los recuerdos ya lejanos, opacos y un poco amarillos como los periodicos
otra se andan inventando amores a partir de un saludo, una sonrisa o el mas simple perfume que le pasa por el lado…
y obviamente esta la que siempre anda solitaria, magullada por la vida, que de vez en cuando se queja y escribe sobre los castillos de arena.
eso de ser parte y parte, de que el todo se fragmente; me hace sentir un poco sin alientos, las discusiones internas se agotan con los argumentos de lado y lado. a veces viene el silencio y sonrio brevemente.

usted

yo la veo pasar, la veo de vez en cuando tomar descuidadamente mi mano, tropezarse conmigo, ir y venir… y mientras eso pasa, me voy dando cuenta que mi sombra besa su sombra, mi sombra se toma de la mano con la suya…

es cierto

es cierto que le debo unos abrazos y besos, es cierto que le debo un par de cartas escritas, que aun no le pinto el cuarto ni le escribo en las paredes, que aun no me le robo su agenda y la lleno de haikus, que no le he cambio el wallpaper de su computador…

es cierto lo que usted me dice, cuando me mira…
pero no lo hago aun, porque sencillamente usted no me ha dado las llaves de su casa, esconde la agenda cuando me ve, se distrae cuando le quiero dar besos…

el cómo

a veces, en ciertas ocasiones me preguntan sobre el cómo escribo, de qué me valgo para juntar ciertas letras…

supongo que lo que hago es recordar las últimas sonrisas, mezclo todo entre mis recuerdos como licuando jugos y así van saliendo las palabras…

cerca

quiero que te quedas tan cerca como las letras en una palabra, quiero que te quedes cerca como esos silencios en mitad de la cafetería, quiero que estés tan cerca como dos parpadeos, quiero… cercanías…