Besos de esos

besos de esos profundos, de esos en los que se cae en un mundo abisal,
besos en los que te dejas caer, despegar lentamente del suelo
besos que parecen no besos, que se retraen en el momento justo donde los labios se tocan
besos con sabor a historias, a palabras
besos un día imaginados, un dia puestos sobre la noche, un día despertados
besos de macadamia, de no ciudad, de sitios lejanos
besos de esos…

¿por qué?

porque te vi sentada mirando la noche
porque sonríes timidamente
porque tienes esas realidades contadas
porque un día una mañana llevo tu nombre
porque el beso sabe a macadamia

porque al llegar el día sabes a praderas de fuera de la ciudad
porque la ciudad apenas te toca
porque vas y vienes en mitad de flores
por ser…

Imaginarios y reales, Despertares de atardeceres II

La mañana llega un poco lluviosa con pequeñas gotitas golpeando la ventana, un poco deprisa, con sabor a imaginarios, con tu mirada de sobresabana, con vanos intentos de detener un reloj, con besos sobre besos que disuelven lentamente los despertares imaginarios de atardeceres, llega la mañana con el sabor de tu espalda entre mis dedos…
van llegando esas realidades imaginadas… y al tiempo que se sueñan otras

despertares de atardeceres

Debería ser hacia las seis pasadas; yo me encuentro sentado, tomando un poco de chocolate y leyendo en una se esas mesitas que hay afuera del centro comercial, mientras paso la hoja vos apareces, no me dices palabras solo sonríes y colocas tu taza de tinto sobre la mesa. Te sientas y sacas de tu bolso un libro, es mediano y tiene dibujos, tomas tu silla y la acercas hacia la mía como si fuese un acto cotidiano, algo que se repite todos lo días; sin embargo, no es monótono.. solo te acercas y casi susurrando comienzas a leer.
Te miro mientras vos miras las letras, por un momento y casi absorto ante tus historias, me devuelves a la realidad de un zarpaso y me descubro envuelto en tus labios llenos de letras.
Anochece, aun queda parte de tu tinto dentro de la taza, casi frío, miras de reojo y sé que quisieras calentarlo nuevamente, me tomas de la mano, sonríes nuevamente y finalmente me dices !Hola!

Pie izquierdo y otros avatares

el día comienza con ese sabor que dejan los vinilos cuando se acercan al final y solo suena un ruido repetitivo, el día me sabe a polvo sobre un acetato de los 80’s, la aguja pegada de las emociones…

ojales y ojalás

ojalá que tu nombre nunca sea unido a la nada

ojalá que el deseo gigante sea transformado en palabras eternas
ojalá que lo eterno se haga suspiro
ojalá que tus palabras se queden en los bolsillos de tu jardinera
y estando allí los ojalás se escondan en los ojales de tu blusa 
porque en ese lugar el mundo suena a tu corazón.

historias de ojala-tas y otros gigantes

tal vez sea el ruido de la brisa matutina, tal vez sea el olor a chocolate que proviene de la casa vecina, tal vez sea el crujido de las tablas que en la mañana son tocadas por el sol… o tal vez no sea nada… como a veces pasa…
pero en ese preciso instante, donde el anochecer el despedido lentamente como los carruseles de parques de diversiones antiguos, en ese momento sales de los sueños, te despides del hombre de ojala-tas, de los gigantes oníricos del tamaño de semillas de girasol…
pasa lentamente… pasa al despertar

instantes

En ese preciso instante, en ese y no en otro, ella tomó la tarde, la dejo caer sobre su sofá que daba hacia la ventana, sentada a su lado la tarde se desvanecía, tímidamente rozó las rodillas antes de irse hacia los prados, mientras la tarde se despide, la brisa de la noche llega. El tiempo parece ser bebido a pequeños sorbos…
vivir, un conjunto de instantes compuestos de suspiros…

espacios matutinos

«deja el recuerdo caer como un fruto por su peso»
Jorge Drexler

como un pequeño imán se me vienen esos recuerdos de un tiempo que no puedo establecer, pero también esa sensación de volver a verte… tal vez lo que quiero es que tus besos se transformen en palabras, que vengan de tu lejano lugar volando por el aire, tal vez quiero que te dejes llevar por un pequeño instante…. este instante… 

extrañezas

si me preguntas si te extrañaré, debo contestarte que no, porque sencillamente pasará algo mas que eso; tendré que ver los amaneceres y no podré tenerte al lado para describírtelos, tendré miradas que se irán al vacío intentando encontrarte, habrá días en los que creeré verte, pronunciaré tu nombre y no estarás allí para escucharlo; habrán distancias que se llenaran de silencios, algunos mas prolongados que otros, se me verán algunas nostalgias e iré por un jugo solo por el hecho se sentir un aspecto cotidiano cerca y distante, y así pasaran los días, unos detrás de otros…
y tal vez un buen día te encuentre o me encuentres…
y ese día te mentiría al decir que te extrañé… porque sencillamente no lo hice, lo que sucedió es que tuve que inventarte una y otra vez, recordarte día tras día… y tal vez ya no te parezcas a mis recuerdos… pero al caso.. ¿quién se recuerda tal y como es?
te habré vivido a la espera de verte de nuevo.