Jardin Japones

un poco cansado de andar conmigo mismo..

es extraño… pero cuando me perdí absolutamente en tu mirada me dijiste -adios.

el olor a mate en las tardes…. las galletitas de dulce de leche…
el sol que se demora…

perfumes y otras cosas cotidianas

los instantes vienen uno tras otro… cada uno con un olor, algunos son de árbol, pero en su mayoria vienen de perfumes humanos, de sabores dulces… otros de faturas y unos poquitos de cemento y ciudad…

pero hay otras cosas cotidianas que apenas comienzo a percibir…
aun me cuesta trabajo saber que el arbol de la esquina esta más bajo que mi cabeza, que la puerta de la entrada tiene una fuerza enorme cuando se abre, que debo cerrar las puertas del ascensor, tener monedas al cambio, ver el sol a las 7pm, saber que la acera del frente se encharca de vez en cuando…
el viento de la mañana… el olor a carne que emana de una a casa cercana… la mirada curiosa de una chiquita sobre las hojas purpura en el camino…

tengo tantas distancias imborrables….

y si vinieses…
si estuvieses…

tan sólo me quedaría
mirándote…

en la madrugada el aeropuerto parece no tener tiempo, algunos van como el viejo de la siolla de ruedas a mi lado…
por ahora yo me quedo esperando.. mirando un poco las pantallas y esperando unos nùmeros…
tan sólo quisiera que me tomases de la mano..

sin que venga el sueño como de costumbre vago un poco por la itinerante carretera, de nuevo los mismo pastizales, los mismos comerciantes de de estrellas en el aire…

lluvia de noviembre

llueve en la cuidad de la misma manera que llueve en mi alma, recortes de momentos se entrecruzan en un sinsentido…
me mojare un poco, me empaparé de pequeñas gotitas de palabras
y quien sabe…
tal vez alguna… sepa a un beso de vos…