como dice N. Simone: «baby just cares for me»,
no dejes el café sobre la mesa,
solo cuidame y preguntame de vez en cuando
hace mucho que tu silencio se fue…
caes lentamente sobre las sabanas y encuentras la silueta de esta mañana,
caes al ver el sol entre las despedidas
caes
quisera ahogarme en tus manos brevemente
…..
mido tu cuerpo con mis besos
exploro tus palabras en tus ojos
escena visual
pasas y mientras vas pasando… mi contorno por un breve espacio se congela, como si el tiempo se detuviera, el sonido de la calle se apaga entre el latido del corazón, pierdo el seguimiento de todo, del todo…
y cuando vos terminas de pasar.. cuando me doy cuenta de ello… se ha oscurecido y el día ha paado en una parpadeo…
sale el sol y yo sigo soñando….
el subte
sobre la ausencia
Aquellos que se han ido y se han despedido, hacen imposible el mismo saludo, aquellos que se van… vienen diferentes, pero no porque sólo hayan cambiado en la lejanía, sino porque sus recuerdos, esos recuerdos que hacemos: los estrujamos, masticamos, envolvemos y resoñamos, así que los recuerdos de otros son los que también cambian, y cuando llegan los ya idos, estos ya no son los mismos a nuestros ojos.
amando al otro
amando también su ausencia…
pasan las horas mientras me desvío entre las decisiones cotidianas, pasan y mientras van pasando me voy caminando a las margaritas, tomo entre las manos una breve instancia de la existencia y desde lejos… un beso solitario aparece…
tal vez desde el pasado…
de costumbres y de pesadumbres
voy, camino, saludo, y de vez en cuando me retuerzo desde adentro…
a veces tan sólo soy un poco de sal en el mar flotando y otras me encontrás sumergido en la marea de mis pensamientos, tan solo discurriendo como un reloj de Dalí, como la ventana de Chagall…
