gimnopedias de noche

sales y te distraes con unas fotocopias mientras me esperas en la estación de metro, a veces miras de un lado para otro y vuelves de nuevo a la pagina 71 y el segundo párrafo; un pensamiento se te cruza a la mitad de una frase «cortinas de baño, tres cacerolas sucias sobre el mesón». Supongo que te impacientas un poco y tratas de terminar prontamente la página 71, te saltas dos líneas y me encuentras entre dos puntitos suspensivos…

lluvia

salgo a mitad de la lluvia; entre gotitas me distraigo y poco a poco me empapo de la misma manera que me cubres con pequeños abrazos a mitad de camino…

despues…

y después de haber escrito por más de 560 días, con más de 3000 palabras, me quedo pensando sobre qué escribir; y no ser ni repetitivo ni tan disonante, aunque claro esta que siempre puede haber una lluvia de patos en el momento menos pensando. Se me viene a la cabeza uno que otro personaje del pasado, algunos con ira me tiran las teclas del computador y otros lloran desconsolados su desdicha de la cual fui culpable en parte, a veces me interrumpo entre mis pensamientos y busco una carta oxidada y quejumbrosa, leo, releo, y aunque la escribí, parezco no reconocerme, como un otro en otro tiempo; finalmente y después de divagar sobre qué escribir me quedo pensando en unos breves minutos de la tarde… donde ví una chica sentada sobre uno ladrillos color salmón, escribiendo en su portátil, trato de mirarla sin que me vea, trato de leerla sin que de cuenta de mi presencia y así me voy enamorando en silencios…

a medio sueño

amaneces en la mitad de tu sueño, tomas tu mano y la llevas hacia el rostro, vas y vienes en un intento por despertarte, por deshacerte de ese sueño matutino, giras sobre las sabanas, miras de reojo el televisor que usas como despertador y de pronto sin mayores meditaciones, te sientas, te levantas…
mientras, me quedo mirándote a punta de suspiros, amándote en las arrugitas ya olvidadas de las sabanas.

cómo no quererte si me susurras en el alma…

ver.te nuevamente

solo quisiera poder pasar de hoy a esa hora en la que llegas al aeropuerto, quisiera saltarme el tiempo para besarte… ver.te para vivir.te

de cerca y de lejos

de cerca esta la respiración matutina, ese aire que tiende a condensarse en el cuello, la mirada perdida en mitad de los cabellos; pero de lejos apareces como recuerdos invadidos de ausencias, apareces como llamada telefónica, como una sonrisa escondida, de lejos también sos ese espacio: cercano, besable, querible.
de lejos, de cerca, meras distancias para besarte y quererte.

suspiros

ese suspiro suspendido en medio de la noche, en la mitad de tu cuerpo y mi cuerpo; bordeando tus labios con los míos en un intento por dibujarte para después sencillamente caer en vos.

indenti(dad)ficación

me despierto como cualquier otro día; sin embargo, con el paso del tiempo y de las horas me voy convenciendo que al menos para este estado no existo; y es extraño escuchar que no existo, uno se toca, se prueba, recuerda los besos de ayer,y aun así andan diciendo que no existe, comienzan las llamadas de aquí para allá, viajes, vueltas, filas, celadores y en una ventanilla pequeñita una mujer trigeña con el pelo tinturado aparece, «existe acá lo veo» (algo que también sabia desde antes) nuevas llamadas, nuevas filas y se me vuelve a decir, -¿en serio? ya lo busqué y no existe, supongo que debe estar muerto; vuelvo a tocarme, mirarme, olerme, intento llamarte para no ser una ilusión con ínfulas de realidad… llego a tu casa, tu puerta, tus labios… qué importa sino existo para otros si me quedo sonriendo esperando un beso…

despapelado

amanezco despapelado, sin esas cosas que refieren mi nombre y mi lugar de nacimiento; ando por las calles con sin mas cosas o papeles que la sola certeza de tener esos besos tuyos sobre la piel,