de aparecer brevemente, de sonrerir a tonos morados y seguir por la via;
un día sin saber te cruzaste con mi vida, con un poco de naranja, con sabor a mielmesabe…
esa manera indiscutible de estar y no estar…
de aparecer brevemente, de sonrerir a tonos morados y seguir por la via;
un día sin saber te cruzaste con mi vida, con un poco de naranja, con sabor a mielmesabe…
esa manera indiscutible de estar y no estar…
quizas te encuentre a media mañana, entre las calles y uno que otro peaton distraidio,
quizas te llame por tu nombre y me esconda debajo de una sombrilla …
pocos escritos, y tantitas letras por ahi que me voy encontrando por el camino; a veces te veo pasar y me tropiezo con medio abecedario, preparas un poco de cafe con leche y me quedo mirando lo redondita que son las letras del recibo pegado a la nevera…
esas son mis tendencias a perderme en las letras…
y debe ser que en definitiva los colores me persiguen, porque alli estaban esos plumones, pequeñitos detras de la vitrina como implorando que los sacara del polvo y me los llevara dentro del morral. No dude mucho como en realidad hago con otras cosas y me los lleve hacia adentro, con ganas casi de comerlos a punta de hojas blancas; con ganas de ponerlos de ladito y hacerlos rodar por el escritorio.
se amanece,
se dice,
se hace,
se deambula,
se camina,
se rehace,
se conceptualiza,
se gira sobre si misma,
se escribe,
se describe,
se dibuja…
pequeños instantes de vos…
en 90 días…
lunes de pasta de pasto
martes de lluvia de patos en patios
miercoles de cerezas sobre el dorse
jueves de pereza con la tia manchula
viernes de besos
sabado para chocolete
y domingo… domingo… de……
puntos suspensivos
– por qué te demoraste?
-estaba ocupado,
-veo, sabes que eso no es una respuesta. por qué te demoraste?
-sali a pasaear, me tropece con un leon de nubes, una serpiente de arena y un lobo de papel
– y no me trajiste algo?
-bueno un poco, un poco de aire a mielmesabe, una tonelada de recuerdos de recreo y como dos chocolates derretidos…
-de que te ries? acaso viste algo?
-mhmh puede ser, -sonrisas- es que me comi una ballena de dulce
– una ballena?
-sonrisas- sip… hice un origami con papel de chocolate y me la comí…
la mañana se opaca entre letras de carbón, el sueño de la noche se desvanece y todo parece entregarse nuevamente al día; te encuentro brevemente entre las teclas y monitores…
llega el mediodía y el ritmo cotidiano parece ahora ser raptado por una locomotora…
se extrañan un poco las estrellas al lado del mar, el olor arenoso, el sabor de un pan de chocolate, la mirada tuya de la mañana…